Deeptech españolas: de la I+D al mercado global con estrategia
Descubre cómo las startups deeptech españolas pueden capitalizar la I+D en ventaja competitiva, usando compra pública innovadora, cofinanciación y capital estratégico para escalar sin perder control.
Las startups deeptech españolas tienen el desafío y la oportunidad de convertir su potente I+D en una ventaja competitiva real, pivotando del laboratorio al mercado. Esto se logra a través de estrategias como la compra pública innovadora, mecanismos de cofinanciación y estructuras de capital que permitan crecer sin diluir el control estratégico, una clave para retener el talento que Europa históricamente ha perdido frente a potencias como Estados Unidos y China, con señales de cambio previstas para 2026.
El reto de las deeptech españolas: del laboratorio al mercado global
Europa, y España en particular, ha demostrado una capacidad formidable para generar conocimiento científico y tecnológico de vanguardia. Nuestros centros de investigación y universidades son cunas de innovaciones disruptivas, la base de lo que conocemos como deeptech. Sin embargo, la trayectoria histórica muestra una tendencia preocupante: una vez que estas innovaciones alcanzan cierto grado de madurez, el talento y el capital a menudo migran hacia ecosistemas más robustos en Estados Unidos o China. Este fenómeno subraya una debilidad estructural en el continente, incapaz de retener y escalar sus propias empresas tecnológicas hasta convertirlas en campeones globales.
Como señala el investigador en nanociencia Alonso Campos, en un análisis reciente, "sabemos crear conocimiento y lanzar nuevas startups, pero en comparación con Estados Unidos y China somos incapaces de crear verdaderos campeones tecnológicos".
La esencia de las startups deeptech españolas reside en su base de investigación y desarrollo intensivo (I+D). Estas empresas no se limitan a mejorar productos existentes, sino que abordan problemas fundamentales con soluciones que a menudo emergen de descubrimientos científicos o ingeniería radical. El cohete Miura 1 de PLD Space es un ejemplo palpable de esta capacidad, demostrando el potencial de España para innovar en áreas de alta complejidad. No obstante, la transformación de este potencial en una ventaja competitiva sostenible requiere de un ecosistema que apoye la evolución desde el prototipo de laboratorio hasta la dominación del mercado.
Pilares estratégicos para el éxito: financiación y crecimiento
Para que las deeptech españolas prosperen, es crucial establecer un marco que facilite su desarrollo en las fases iniciales y posteriores, evitando la fuga de cerebros y capital. Esto implica actuar sobre varios frentes clave:
1. Compra pública innovadora como catalizador
La compra pública innovadora (CPI) es una herramienta subutilizada pero extraordinariamente potente. Consiste en que las administraciones públicas adquieren productos o servicios innovadores que aún no existen en el mercado o que necesitan una mejora sustancial. Para las startups deeptech españolas, esto representa una doble ventaja:
- Demanda temprana y validación: La administración se convierte en un cliente inicial, ofreciendo un contrato que valida la tecnología y permite a la startup refinar su producto en un entorno real.
- Estabilidad financiera: Los contratos públicos pueden proporcionar un flujo de ingresos predecible, esencial para empresas que operan con ciclos de I+D largos y costosos.
- Acceso a nuevos mercados: Una vez validada por una entidad pública, la solución deeptech gana credibilidad para acceder a otros mercados, tanto nacionales como internacionales.
Implementar la CPI de manera efectiva requiere de un cambio cultural en la administración, priorizando la innovación sobre el menor coste inicial y agilizando los procesos de contratación. Es una inversión estratégica que retorna en forma de desarrollo tecnológico, creación de empleo cualificado y soberanía tecnológica.
2. Mecanismos de cofinanciación adaptados
Las deeptech necesitan capital paciente y abundante. A diferencia de otras startups, los periodos hasta la monetización suelen ser más largos, y el riesgo tecnológico es inherente. Aquí es donde la cofinanciación juega un papel fundamental, combinando fuentes de inversión públicas y privadas.
- Fondos de capital riesgo (VC) especializados: Es vital atraer y desarrollar fondos de VC con experiencia específica en deeptech, capaces de entender la complejidad técnica y los plazos de maduración. Estos fondos deben tener la capacidad de realizar inversiones sustanciales en etapas iniciales.
- Programas de la Unión Europea y nacionales: Iniciativas como Horizonte Europa, el Fondo Europeo de Innovación o programas nacionales como los de CDTI o ENISA, son cruciales. Sin embargo, es necesario simplificar su acceso y orientarlos más a la capitalización directa, no solo a la subvención de proyectos.
- Inversión corporativa estratégica: Fomentar que grandes empresas españolas inviertan o colaboren con deeptech no solo aporta capital, sino también conocimiento del mercado, canales de distribución y capacidad industrial.
- Vehículos de inversión de impacto: Dado que muchas deeptech abordan desafíos globales (energía, salud, medio ambiente), los fondos de impacto pueden encontrar en ellas una gran oportunidad para alinear rentabilidad y propósito social.
La creación de fondos público-privados de mayor tamaño y con mandatos claros para invertir en deeptech podría ser un motor clave, emulando modelos exitosos en otras geografías.
3. Estructuras de capital que salvaguardan el control estratégico
Uno de los mayores temores de los fundadores de deeptech es la dilución excesiva de su participación y el control estratégico a medida que buscan financiación. Este factor contribuye a la venta temprana a grandes corporaciones extranjeras. Para contrarrestarlo, se necesitan:
- Clases de acciones con voto diferenciado: Permitir que los fundadores conserven el control de voto, incluso con una participación accionarial minoritaria, puede evitar adquisiciones hostiles y mantener la visión a largo plazo.
- Inversores a largo plazo y anclados en Europa: Fomentar la participación de fondos de pensiones, aseguradoras y fondos soberanos europeos con una perspectiva de inversión más duradera y alineada con los intereses estratégicos del continente.
- Mercados de salida europeos robustos: La dificultad para salir a bolsa en Europa lleva a muchas deeptech a buscar mercados como el NASDAQ, facilitando su eventual adquisición por empresas de Estados Unidos o China. Desarrollar bolsas europeas más atractivas para este tipo de empresas es fundamental, como también apunta Alonso Campos al mencionar la necesidad de "poder salir a bolsa en Europa en lugar de hacerlo en Estados Unidos".
El objetivo es que las deeptech españolas puedan crecer de forma autónoma, sin depender de la venta anticipada a conglomerados externos, para así convertirse en los "campeones tecnológicos" que Europa necesita.
¿Por qué Europa pierde talento deeptech frente a Estados Unidos y China?
La persistente fuga de talento y empresas deeptech de Europa hacia Estados Unidos y China no es casualidad; responde a una serie de factores sistémicos:
- Ecosistema de financiación: Históricamente, Estados Unidos y China han dispuesto de un capital de riesgo mucho más profundo y dispuesto a asumir el elevado riesgo y los largos plazos de maduración inherentes a las deeptech. En Europa, la aversión al riesgo y la búsqueda de retornos a corto plazo han sido más pronunciadas.
- Mercado fragmentado: A pesar del mercado único europeo, la realidad regulatoria, cultural y de acceso a clientes sigue siendo fragmentada. Esto dificulta que una deeptech europea escale rápidamente en todo el continente como lo haría una estadounidense en su vasto mercado doméstico.
- Cultura emprendedora: La cultura del fracaso como aprendizaje, la mayor densidad de inversores experimentados en tecnología y la velocidad de ejecución son características más arraigadas en los ecosistemas de Silicon Valley o Shenzhen.
- Atracción de talento: La combinación de salarios elevados, oportunidades de crecimiento y una vibrante comunidad de innovación en estos polos tecnológicos ejerce un fuerte poder de atracción para los mejores científicos e ingenieros del mundo, incluidos los europeos.
Estos desafíos requieren una respuesta coordinada y ambiciosa a nivel europeo, más allá de los esfuerzos individuales de cada país.
Señales de cambio para 2026: un nuevo horizonte
Afortunadamente, el panorama está evolucionando, y 2026 se perfila como un año clave donde ciertas tendencias podrían empezar a revertir esta dinámica. La conciencia sobre la importancia estratégica de la deeptech para la soberanía económica y tecnológica de Europa ha crecido exponencialmente.
Estamos viendo:
- Mayor inversión pública y privada: Los fondos de recuperación europeos post-pandemia están inyectando capital significativo en I+D y digitalización, con un foco creciente en tecnologías de frontera. Además, los inversores privados europeos están madurando y algunos fondos de VC están elevando el tamaño de sus rondas y especializándose más en deeptech.
- Legislación y políticas de apoyo: La Unión Europea está trabajando en marcos regulatorios que buscan unificar el mercado digital y fomentar la innovación, aunque aún queda camino por recorrer. Las políticas de industrialización de la ciencia se están reforzando.
- Éxitos locales inspiradores: El ya mencionado caso de PLD Space con su cohete Miura 1 no es un evento aislado. Hay otras startups deeptech españolas que están ganando tracción en campos como la biotecnología, la energía o la computación cuántica, sirviendo de inspiración y demostrando que es posible alcanzar hitos significativos desde España. Estos casos de éxito son cruciales para atraer más inversión y talento.
- Consolidación de ecosistemas: Ciudades como Barcelona, Madrid o Valencia están consolidando sus ecosistemas de innovación, atrayendo incubadoras, aceleradoras y fondos especializados, creando entornos más propicios para el nacimiento y crecimiento de deeptech.
La clave será la velocidad y la coherencia con la que estas iniciativas se implementen y se coordinen a nivel supranacional. España tiene la oportunidad de posicionarse como un actor relevante en este cambio de paradigma.
Retos pendientes y recomendaciones para un futuro deeptech prometedor
Aunque las señales son positivas, persisten retos significativos. La burocracia, la escasez de talento con experiencia en la escalada de empresas tecnológicas y la falta de una cultura de inversión más arriesgada son barreras que aún deben superarse. Para maximizar el potencial de las startups deeptech españolas, se recomienda:
- Agilizar la transferencia de tecnología: Simplificar los procesos para que las patentes y el conocimiento generados en universidades y centros de investigación lleguen rápidamente a las startups.
- Fomentar la colaboración público-privada: Crear plataformas y programas que incentiven la interacción constante entre instituciones académicas, empresas, inversores y el sector público.
- Desarrollar talento especializado: Invertir en programas educativos que formen a ingenieros, científicos y gestores con habilidades específicas para el sector deeptech, incluyendo el emprendimiento y la gestión de la propiedad intelectual.
- Promover una política de "primer comprador": Que las administraciones públicas se comprometan a ser los primeros clientes de soluciones deeptech, asumiendo cierto riesgo a cambio de un retorno social y económico a largo plazo.
- Incentivos fiscales a la inversión deeptech: Establecer exenciones o deducciones para inversores (business angels y fondos de VC) que apuesten por este tipo de empresas.
El horizonte es prometedor, pero exige una acción decidida y una visión a largo plazo para asegurar que la innovación generada en España no solo vea la luz, sino que también se convierta en motor de riqueza y liderazgo tecnológico en el mundo.
Preguntas frecuentes
¿Qué son las startups deeptech?
Las startups deeptech son empresas que basan su innovación en descubrimientos científicos o avances de ingeniería sustanciales, a menudo derivados de investigación intensiva en laboratorios universitarios o centros tecnológicos. A diferencia de otras startups que se centran en modelos de negocio o mejoras incrementales, las deeptech buscan resolver problemas fundamentales con soluciones radicalmente nuevas en campos como la biotecnología, inteligencia artificial, cuántica, materiales avanzados o energía, lo que implica mayores riesgos y ciclos de desarrollo más largos.
¿Por qué Europa tiene dificultades para retener el talento deeptech?
Europa enfrenta desafíos como un ecosistema de financiación de capital riesgo menos desarrollado y más conservador que en Estados Unidos o China, una mayor fragmentación del mercado entre países que dificulta la escalada rápida, y una cultura emprendedora que a veces penaliza el fracaso. Además, los centros tecnológicos de Estados Unidos y China ofrecen salarios más competitivos y oportunidades de crecimiento percibidas como superiores, atrayendo a los mejores talentos científicos y de ingeniería.
¿Cómo puede la compra pública innovadora beneficiar a las deeptech españolas?
La compra pública innovadora beneficia a las deeptech españolas al proporcionarles un "primer cliente" y un contrato de validación esencial para sus tecnologías. Esto no solo aporta estabilidad financiera en fases tempranas, reduciendo el riesgo de inversión, sino que también permite a las startups probar y perfeccionar sus soluciones en un entorno real. Al obtener un sello de aprobación de la administración, estas empresas ganan credibilidad para expandirse a otros mercados y atraer más inversión privada, acelerando su paso del laboratorio al mercado.
¿Qué tipo de estructuras de capital son clave para que las deeptech mantengan su control estratégico?
Para que las deeptech mantengan su control estratégico, son cruciales estructuras de capital que permitan a los fundadores preservar el poder de decisión sin una dilución excesiva de voto. Esto puede incluir el uso de acciones con voto diferenciado, atraer inversores a largo plazo con una visión alineada con el desarrollo tecnológico, y la creación de mercados de salida bursátiles en Europa que sean atractivos. El objetivo es evitar que la necesidad de capital para escalar obligue a vender la empresa o su control estratégico a grandes corporaciones, a menudo extranjeras, en etapas tempranas.